Hasta hace unas semanas estaba valorada en $ 40 mil millones; hoy está forzada a elegir entre dos ofertas de rescate: WeWork

Los problemas de WeWork aumentan. Después de que su Oferta Pública Inicial (IPO, por sus siglas en inglés) se arruinara, su CEO y fundador fuera defenestrado y se produjeran despidos masivos, entre otros inconvenientes, la empresa de oficinas compartidas se enfrenta a una difícil decisión: elegir entre dos planes de rescate («bailout») financiero.

Una supone la dilución de las acciones y, por tanto, la alteración del estatus quo de los inversionistas actuales; la otra implica adquirir un paquete de deuda particularmente duro.

La empresa de oficinas compartida, fundada en 2010 por Adam Neumann y Miguel McKelvey, sopesa, por un lado, un rescate liderado por su mayor accionista SoftBank Group Corp. Esta vía supondría la venta a la empresa de Masayoshi Son de una participación controladora en WeWork. SoftBank posee actualmente un tercio de las acciones de la compañía.

The Wall Street Journal reportó el domingo que SoftBank estaría buscando controlar WeWork. El acuerdo dejaría de lado a su fundador Neumann.

La otra opción de rescate financiero, está dirigida por JPMorgan Chase & Co. Se trata de un paquete de financiación de aproximadamente 5 mil millones de dólares. Este acuerdo daría a los principales accionistas privados de WeWork una oportunidad final para evitar que sus participaciones se diluyan severdamente.

Según reportó Bloomberg, si la propuesta del gigante japonés le dan el control de WeWork a SoftBank, los miembros de la junta preferirían la opción de JPMorgan.

Los líderes de la empresa prefieren intentar revertir la suerte de la compañía con préstamos de emergencia, incluso si es costoso, a ver disminuir el capital y la influencia de los primeros inversionistas, como pasaría en un rescate de SoftBank.

Los principales interesados son el cofundador de WeWork, Adam Neumann, y el gigante de capital de riesgo Benchmark Capital.

La valoración de la empresa actualmente es de 10 mil millones de dólares, menos de los 12.8 mil millones recaudados en financiamiento desde 2010. Y muy lejos de los 47 mil millones en que había sido valorada en enero de 2019.

Con aproximadamente 15 mil trabajadores, se espera que WeWork despida al menos a 2.000 trabajadores durante esta misma semana, según informó The Guardian.

La compañía debe apurar una decisión. Siendo que sigue abriendo nuevas ubicaciones, se quedaría sin dinero para el segundo trimestre de 2020 si no cambia su trayectoria actual. Ello según una investigación de AllianceBernstein.

Sin embargo, algunos analistas señalan que la empresa podría quedarse sin dinero tan pronto como el próximo mes.

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